El Betis consigue imponerse al Almería en casa tras una racha de cuatro derrotas consecutivas. Alcanza la cifra de 40 puntos y se mantiene a 3 del descenso tras la victoria del Sporting. Mark González y Arzu consiguieron los goles verdiblancos, y Edu falló un penalti. Oliveira, Emaná y Nelson se quedaron en el banquillo. Con una victoria más en los dos últimos partidos frente a Málaga o Valladolid certificaría la permanencia.

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Seguramente, la mayoría de los equipos que hubieran necesitado ganar hoy aquí lo habrían conseguido. Suerte para el Betis que no era el caso del Almería. Algo palpable desde el momento mismo en que se hacían oficiales las alineaciones. Los de Hugo Sánchez saltaban al terreno de juego sin sus mejores hombres. Futbolistas como Bruno, Mané, Iriney o Negredo que, unos por problemas físicos y otros por decisión ténica, se quedaban sin jugar.
Pero hoy todo parecía querer salir bien desde el principio. Uno de los principales temores antes del encuentro era que, tras la agitada semana vivida entre plantilla y afición, el Ruiz de Lopera se pudiera convertir en un polvorín en cualquier momento si las cosas, como pasa normalmente, no salieran. Así que mejor imposible: Minuto 5 de partido, gran centro desde la derecha de Edu al segundo palo y cabezazo cruzado de Mark González para abrir el marcador.
La sorprendente “revolución” del once inicial de José María Nogués dejando fuera a Nelson, Emaná y Oliveira no cambió en exceso la cara del Betis respecto a otras semanas. Ni mucho menos el juego era brillante, ni siquiera fluido. Pero hoy, a diferencia de otros días, hubo una actitud mínima durante buenas partes del choque. Además, y por si fuera poca ayuda la dócil puesta en escena de unos almerienses con la temporada resuelta (otro dignísimo papel de los rojiblancos por segundo año consecutivo en Primera División), llegó la ayuda del árbitro.
Con todo de cara
En el minuto 20 de la primera mitad, Delgado Ferreiro expulsó a Chico por una más que dudosa falta cometida en todo caso fuera del área y que el trencilla convirtió en pena máxima. Edu falló el penalti, pero si en igualdad numérica el Almería parecía no querer poner en demasiados problemas a los verdiblancos, con uno menos prácticamente renunció al partido. De hecho, el propio Edu pudo sentenciar el encuentro con una clara ocasión de gol que acabó marrando antes del descanso.
No faltó el susto
Pero hablamos de un equipo capaz de perder con los suplentes del Athletic, de dejarse remontar un 0-3 en quince minutos o de recibir 6 goles en media hora en casa del Madrid más mediocre de la década. Así que los sustos no faltaron en el segundo tiempo. Sobre todo el que ocasionó un balón que Juanito sacó en la mísmisima línea de gol tras otro esperpento del meta portugués Ricardo.
Las entradas de Nelson, Oliveira y Emaná (pitado por la grada) no alteraron ni el juego, ni la imagen ni el marcador. El protagonismo absoluto de esos minutos fue para el “show” de Arzu. En todos los sentidos. Primero, por su espectacular golazo que finiquitó el partido. Luego, por su desplante a la grada tras la celebración del mismo. Y por último, por la impresionante “bronca” del público hacia el canterano de Dos Hermanas, una de las mayores recordadas por Heliopólis del respetable hacia un jugador (el campo entero tarareó al unísono “Arzu vete ya”).
Con cuarenta puntos las cosas parecen mirarse ahora de otra manera. Pero ojo, porque una derrota en Málaga podría volver a provocar que el destino verdiblanco se dilucidara en la última jornada. Por eso, la temporada no está ni mucho menos finiquitada a pesar de que hoy el Almería le haya dado mucha vida al Betis.