Víctor Fernández se convierte en el entrenador número 24 desde que Lopera dirige el Betis

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Foto:muchodeporte.com

El ya nuevo entrenador del Betis, Víctor Fernández, es el técnico número 24 que ha contratado Manuel Ruiz de Lopera desde que se hiciera con las riendas del club en junio de 1992 y, además, con su llegada son ya doce las veces en las que el mandatario verdiblanco cesa a un técnico a mitad de temporada.

 La ya larga lista de inquilinos del banquillo bético se inició con Jorge D’Alessandro, en el mismo 1992 cuando, al igual que ocurre en el actualidad, el equipo estaba en Segunda División. De hecho, en aquel año dirigieron al Betis tres entrenadores: Felipe Mesones, el propio D’Alessandro y José Ramón Esnaola.

   A continuación (1993-94) vendría todo un histórico entre los técnicos del fútbol nacional, como es Sergio Kresic, quien fue sustituido por el mejor entrenador de la historia contemporánea del Betis: Lorenzo Serra Ferrer. El balear estaría, en esta etapa, entre 1994 y 1997, con logros como el tan ansiado ascenso a Primera y la final de Copa jugada, y perdida, contra el Barcelona.

   Después, en una sucesión de nombres que denota el progresivo deterioro del nivel deportivo del equipo, llegaron Luis Aragonés, Antonio Oliveira, Vicente Cantatore, Javier Clemente, Carlos Timoteo Griguol, Guus Hiddink, Faruk Hadzibegic, Fernando Vázquez y Luis del Sol, que firmaría en el año 2001 un nuevo ascenso, tras la el descenso a Segunda sufrido en la anterior campaña.

   Con Juande Ramos (2001-02 y con Paco Chaparro de ayudante) y Víctor Fernández (2002-04) el Betis volvió a competir con solvencia en la élite del fútbol nacional, dentro de una progresión que sería rematada por la vuelta de Serra Ferrer (2004-06), bajo cuya batuta los béticos ganaron la Copa del Rey y se convirtieron en el primer equipo andaluz en jugar la Liga de Campeones.

LA RUPTURA CON SERRA, MOMENTO CLAVE

   La ruptura entre Lopera y el de Sa Pobla propició el fichaje de Javier Irureta, que decepcionó, aunque también hay que decir en su favor que se puso en sus manos una plantilla con cualidades muy lejanas de lo deseable. Al vasco le siguieron Luis Fernández y Paco Chaparro quien lograría, ‘in extremis’, la salvación de la categoría hace ahora dos años, en un agónico partido en Santander en la última jornada.

   Sin embargo, Lopera no confió en un primer momento en el trianero, y optó para el año siguiente por un entrenador de renombre, Héctor Cúper, que también fue incapaz de elevar el rendimiento de la plantilla. Por fin, el el 3 de diciembre de 2007, tras la destitución del argentino, Chaparro tuvo la oportunidad que llevaba tiempo reclamando para dirigir al Betis como primer entrenador, aunque también acabó saliendo por la ‘puerta de atrás’ el año pasado.

   Para entonces, el equipo estaba ya en camino hacia Segunda y la sustitución de Chaparro por José María Nogués no hizo sino agravar las cosas hasta confirmarse, en la última jornada del campeonato, el tan temido adiós a la máxima categoría del fútbol nacional, para dar paso a un Antonio Tapia, que sólo ha durado media temporada.

Betis 1-0 Salamanca: Debacle y tres puntos

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Foto: Marca.com

Aunque por razones estrictamente profesionales del que escribe este blog no recoge todos los comentarios o sensaciones que en otros momentos han sido habituales, uno sigue estando muy atento a todo lo que tiene que ver con el Real Betis Balompié. Y mucho. Por supuesto también pendiente de cada uno de los partidos.

El sábado pasado empecé un artículo tras la bochornosa derrota en Los Pajaritos. Decidí abortar el plan una vez leí el resultado de la primera “brainstorming”.  Hoy lo acabaré, pues a las mismas sensaciones calamitosas que ofreció este “equipo” la semana pasada (y la anterior, y la anterior, y la otra…), le acompañan el calmante en vena de los tres puntos.

Lo de esta tarde ante el Salamanca ha sido ahondar en la herida. En una herida tan profunda y tan sangrente que a todos hace apreciar que el estado actual del equipo en cuanto a lo deportivo es muy cercano al de la defunción.

Con el pasar de los meses, los jugadores malos del Real Betis Balompie (tiene muchísimos) han empeorado su rendimiento hasta el límite de que hoy dudosamente tendrían sitio en ningún otro equipo de la Segunda División. Los buenos (¿dos? ¿tres?) simplemente pasan del tema.

Un paupérrimo Salamanca ha sido hoy mejor que el Betis durante la mayor parte de los 90 minutos disputados. Los verdiblancos ni sangre, ni calidad, ni nada. Evidentemente así no subirá.

A tenor de todo lo leído y escuchado durante esta semana, Tapia está sentenciado. Que una victoria tan lamentable como la de hoy no se convierta en el peor de los enemigos y retrase lo que resulta inevitable. No sólo es culpa del míster, pero en el estado actual de las cosas sólo queda hacer borrón y cuenta nueva. Y el de Baena ha demostrado tener algunas virtudes, pero en ningún caso la de la capacidad de reacción.

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